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Las seis «Aes» de la autoestima

¿Qué es la autoestima?

La autoestima es la valoración que realizamos de nosotros mismos, basada en todos los pensamientos, sentimientos, sensaciones y experiencias que hemos ido recogiendo a lo largo de nuestra vida. De este modo creemos que somos listos o tontos, simpáticos o antipáticos, nos gustamos o no. Entonces, los millares de impresiones, evaluaciones y experiencias así reunidos se pueden agrupar en un sentimiento positivo hacia nosotros mismos (autoestima alta) o por el contrario, en una sensación de no ser lo que esperábamos (autoestima baja).

Esta valoración no es permanente, sino que se modifica durante toda la vida como resultado de las nuevas experiencias de interacción en el mundo físico y social. Por tanto, la autoestima no nos viene dada desde el nacimiento, sino que se va formando y consolidando a partir de nuestras relaciones con los demás y de la imagen que los demás nos proyectan en estas interacciones.

Podríamos definirla también como la capacidad de valorarse, amarse, apreciarse y aceptarse a sí mismo

¿Por qué es importante la autoestima?

Porque se considera un factor clave en el desarrollo de un buen ajuste emocional y cognitivo, una buena salud mental y unas relaciones sociales satisfactorias. Todos necesitamos tener una autoestima saludable, independientemente de nuestro sexo, edad, cultura, trabajo y objetivos en la vida. Parece que si no se satisface esta necesidad de autovaloración, tampoco pueden cubrirse otras que supongan la realización de todo nuestro potencial.

Las personas que se sienten bien consigo mismas suelen sentirse a gusto en la vida, son capaces de afrontar y resolver con seguridad los retos y las responsabilidades que ésta les plantea. Por el contrario, una baja autoestima es una fuente permanente de inseguridad e insatisfacción personal y se considera como un importante factor de riesgo para el desarrollo de numerosos problemas psicológicos tales como trastornos de alimentación, depresión, ansiedad etc.

Origen y desarrollo de la autoestima.

Sabemos que no es innata, se adquiere por aprendizaje. Su origen se sitúa en los primeros años de vida, a partir de los mensajes e imágenes que los padres devuelven a su hijo, a partir de los que el niño se forma un primer concepto de sí mismo. Si un niño se siente aceptado por su familia, esto le permite desarrollar sentimiento de aceptación, aprecio, valor personal y seguridad que son la base de un buen nivel de autoestima para el futuro. Posteriormente y a medida que se va incorporando a diversos grupos socializadores como amigos, iguales, profesores y otras personas que actúan como espejo del niño, emitiendo un reflejo, positivo o negativo, que éste confirmará con su conducta. Una vez que la persona ha interiorizado la imagen que los demás proyectan sobre él, esta primera observación se va reforzando a partir de las autoevaluaciones sucesivas y referidas a los niveles alcanzados en relación con los objetivos propuestos previamente, de forma que habitualmente se confirma y refuerza la primera imagen.  Este fenómeno se conoce en psicología como la profecía autocumplida.

Pese a lo dicho, el primer concepto del niño NO es inamovible. Pero si desde el primer momento se le transmiten sensaciones positivas al niño, éste tendrá una mejor base para construir su autoestima en el futuro que en el caso de que no sea así.

Características de la persona que se autoestima

La persona que se autoestima lo suficiente posee, en mayor o menor grado, las siguientes características también llamadas las seis «aes» de la autoestima.

  • Aprecio de uno mismo como persona, independientemente de lo que pueda hacer o poseer, de tal manera que se considera igual, aunque diferente, a cualquier otra persona.
  • Aceptación tolerante de sus limitaciones, debilidades, errores y fracasos, reconociendo serenamente los aspectos desagradables de su personalidad.
  • Afecto: actitud positiva hacia sí mismo, de tal manera que se encuentra bien consigo misma dentro de su piel.
  • Atención y cuidado de sus necesidades reales, tanto físicas como psíquicas.
  • Autoconciencia, es decir, darse cuenta del propio mundo interior, y escucharse a sí mismo amistosamente.
  • Apertura, actitud abierta y atenta al otro, reconociendo su existencia y afirmándolo, lo que parte del reconocimiento de que no podemos vivir de forma aislada e independiente de los demás.

Conviene aprender a autoestimarse adecuadamente, ya que se sabe, que la autoestima, a nivel general, tiene como principales funciones la de protegernos de las situaciones del medio que nos expones a autoevaluaciones continuamente y la de aportarnos un poder de motivación que influye sobre nuestra conducta de manera positiva. Una buenta autoestima se puede considerar como una vacuna que permite que el sufrimiento psicológico que puede causarnos la crítica, el rechazo, los fracasos, las pérdidas o cualquier acontecimiento negativo y estresante, se menor.

Así pues, una autoestima positiva puede ser una garantía de cuidado personal sano, diversión, desarrollo armónico, nuevas experiencias interesantes y curiosas, relaciones alegres y útiles,  etc. y se relaciona con afectos positivos como el gozo, la confianza, el placer, el entusiasmo y el interés. Las consecuencias de la autoestima son la aceptación y respeto a uno mismo.

Por otra parte, el déficit de autoestima conlleva sentimientos negativos como el dolor, la angustia, la duda, la tristeza, el sentirse vacío, la inercia, la culpa y la vergüenza y se relaciona con numerosos problemas psicológicos.

Existe abundante evidencia de la relación entre un déficit de autoestima y un trastorno psicológico y entre presentar un trastorno psicológico y, a consecuencia de éste, un déficit de autoestima. Problemas como altos niveles de ansiedad, depresión, inseguridad, dependencia, soledad, poca estabilidad emocional, bajo apetito, insomnio, hipersensibilidad a la crítica, pasividad, competitividad, destructividad, problemas de alimentación, dificultades de relación social, entre otros, han sido relacionados con el déficit de autoestima.

Si crees que puedes tener déficit de autoestima, yo puedo ser tu psicóloga y guía para aprender a mejorar tu autoestima. Contáctame

Virginia Barba – servicio de psicologia

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