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¿Qué es la ansiedad?¿Cuándo podemos hablar de problemas de ansiedad?

 

¿Qué es la ansiedad?¿Cuándo podemos hablar de problemas de ansiedad?

ansiedad

La ansiedad es una respuesta innata de nuestra especie, que tiene como misión la supervivencia. Cada vez que nos encontramos ante un peligro o amenaza, el circuito de la ansiedad se dispara ayudándonos a reaccionar mejor. Es decir, cada vez que hay un peligro, el organismo reacciona de la misma forma, pensamos las mismas cosas, sentimos las mismas sensaciones y actuamos de forma similar. Esta reacción es ansiedad. Por tanto la ansiedad es útil para afrontar peligros reales y situaciones no cotidianas que implican un reto y un desafío como por ejemplo cuando vemos que alguien se ha saltado un stop, entonces nos ayuda a reaccionar con más rapidez y reflejos para evitar la colisión. También cuando hablamos en público, ante un examen o compitiendo con algún deporte…etc. Nuestro organismo se acelera y nos ayuda a reaccionar mejor.Podríamos verla como nuestra aliada en las situaciones difíciles.

Sin embargo, también puede ocurrir que esta aliada nos traicione, alertándonos de peligros irreales o que, al menos, la probabilidad de peligro es muy escasa como subir en ascensores o viajar en avión. También se convierte en enemiga cuando sí que hay algo importante en juego, como un examen importante y entonces se desborda la ansiedad a unos niveles inadecuados y por tanto no funcionales. Es decir, nos ayuda a afrontar situaciones difíciles con niveles moderados de ansiedad. Con niveles altos, puede entorpecerse la tarea o incluso llegar a escapar y evitar el afrontamiento.

Así pues, hablamos de problemas de ansiedad cuando se siente mucha ansiedad ante situaciones en las que la mayoría de las personas no se ponen ansiosas, o cuando se experimenta un grado extremo de ansiedad en situaciones donde la mayoría de la gente se sentiría sólo moderadamente ansiosa

Algunos cambios en el organismo de una persona suceden al ponerse ansiosa.

Cambios en su organismo a tres niveles:

– Fisiológico puede sentir cosas como: dificultades para respirar, taquicardia temblores, molestias en el estomago, calor-

 Cognitivo, se suele pensar que algo terrorífico o muy desagradable va a ocurrir….

    – Motor, lo habitual es que se evite o escape de las situaciones que producen malestar

 

¿Por qué ocurren esos cambios?

Pues porque cuando se percibe una situación amenazante, y se juzga como tal, el cerebro envía una orden al sistema nervioso autónomo (SNA), y éste se pone en marcha haciendo que notemos todas esas sensaciones antes señaladas y a las que popularmente se denomina “nerviosismo”, “temor” “miedo”…. Pues bien, el SNA comienza a acelerar los órganos vitales y sistemas y da como resultado el malestar fisiológico.

Pero no debemos asustarnos por ello. No es peligroso. Recuerda que la ansiedad en sí no es mala.  Es más bien una respuesta adaptativa y de superviviencia para la especie humana, ya que bajo control, nos ayuda a enfrentarnos a situaciones difíciles.

Por tanto quien tiene un problema de ansiedad no sufre algo extraño a las demás personas. Lo que ocurre es que esa persona dispara las respuestas de ansiedad con más frecuencia o con más intensidad.

Otros problemas incluidos en los de ansiedad, pero con características peculiares aunque, todos producto del mal aprendizaje:

-Fobia; estrés; Obsesiones; Hipocondría y Pánico.

Desde la psicología, entendemos los problemas emocionales como producto del aprendizaje, no aprendizaje o mal aprendizaje.Excepto algunos reflejos innatos (llorar, succionar, presión),  la mayoría de comportamientos son aprendidos. Así pues, aprendemos a tener miedo, tristeza, enfado, ansiedad y cualquier otro problema emocional.

Los problemas emocionales son conductas aprendidas que nos perturban, que no nos sirven para vivir felizmente.

Si tienes un problema emocional, no te asustes, busca ayuda psicológica,  ya que:

 La buena noticia es que con terapia se puede desaprender lo que nos hace daño y sustituirlo por aprendizajes adecuados


Lectura inspiradora: ¿Podría ayudarme un psicólogo? (C. Pastor y J. Sevilla)

Virginia Barba

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